Consejos Destellos
Autónomos y empresas: cuándo la limpieza es un gasto deducible en el IRPF
Publicado el 21 de octubre de 2026 · Actualizado el 21 de octubre de 2026
La limpieza de un local o una oficina afectos a la actividad suele ser gasto deducible; la de la vivienda particular, no. Explicamos la frontera.

Si tienes un negocio, una oficina o un local, probablemente te hayas preguntado si pagar una limpieza puede desgravarse en el IRPF o en el impuesto de sociedades. La regla general es sencilla.
La regla general
Un gasto es deducible cuando cumple, a grandes rasgos, dos condiciones:
- Que esté afecto a la actividad económica: es un gasto de la propia actividad, no personal.
- Que esté justificado con una factura completa, con NIF del emisor, desglose e IVA.
La limpieza de un local, una oficina, un comercio o un almacén donde se desarrolla la actividad cumple ambas condiciones; por eso suele ser un gasto deducible al 100 % en el IRPF de autónomos y en el impuesto de sociedades, y el IVA soportado también es deducible cuando hay derecho a ello.
Si trabajas desde tu propia casa
Cuando el negocio funciona desde la vivienda habitual, la cosa se complica: la deducción solo cabe por la parte de la vivienda afecta realmente a la actividad, proporcionalmente a los metros o al tiempo de uso, y aplic criterios que Hacienda revisa con lupa. En estos supuestos conviene hablar antes con un asesor.
¿Y si soy un particular que limpia su casa?
La limpieza del hogar particular no es un gasto de ninguna actividad económica, y por regla general no se puede desgravar en el IRPF. Existen supuestos muy concretos y poco habituales con deducciones autonómicas o por dependencia; antes de aplicar cualquiera, consúltalo con un profesional, porque varían por comunidad y requieren requisitos específicos.
Empieza por lo básico: pedir siempre la factura, no el simple ticket, y archivarla. Es el documento que abre la puerta a cualquier deducción.